Monitores de piso · lo esencial de toda tarima Wedges de Piso
El monitor inclinado que apunta al músico para que se escuche a sí mismo antes que a nadie.
Una cuña de piso —o wedge— es una caja acústica con el frente inclinado unos 30 a 45 grados que se coloca en el suelo apuntando hacia los oídos del músico. Existe porque el sistema de sala proyecta hacia el público, en dirección contraria a la tarima: sin un monitor propio, el vocalista no oye su afinación y el guitarrista no controla su volumen. Usamos cuñas de 12 pulgadas para voces, donde importa la claridad, y de 15 pulgadas para instrumentos que piden más cuerpo. Cada cuña recibe una mezcla independiente: el cantante pide más voz, el bajista más bombo, y ninguno pelea con la mezcla del otro.
El enemigo del monitor de piso es la retroalimentación (el acople): la cuña apunta a un micrófono abierto y, si se sube demasiado, el sistema entra en lazo y silba. El límite real de cuánto volumen tolera un monitor se llama ganancia antes de realimentación, y se gana de dos formas: colocando el micrófono con su zona muerta hacia la cuña, y ecualizando cada monitor con EQ gráfico y paramétrico para hundir las frecuencias exactas donde tiende a acoplarse. Enviamos el audio por auxiliares pre-fader, de modo que los movimientos del ingeniero de sala no alteren lo que el músico escucha. Trabajamos con cuñas JBL, d&b audiotechnik y Yamaha, y coordinamos la consola de monitores y el cableado y pedestales desde el mismo montaje.
Cuñas 12" y 15" Mezcla por músico EQ anti-acople JBL · d&b · Yamaha
Cotizar cuñas de piso